Ninguno de nosotros puede evitar tener algún vicio. Algunos incluso más de uno. Yo me reconozco como lector del diario El País desde ya algunos años. Y no empezaba por las editoriales, ni por los deportes, ni por los horóscopos que El País no publicaba más que en su revista dominical. Empezaba, muchas veces viajando en tren, por el crucigrama en castellano. Y el crucigrama, con el permiso y el respeto de Tísner, de Miquel Sesé, de Màrius Serra o del mismo Mambrino, lo hacía y lo hizo durante más de veinte años, Tíbor Reves Delrez, persona con una cultura vastísima y políglota. Pero para nosotros era, simplemente, Peko.
Y hoy, cómodamente sentado en caso y con la ayuda de mi pareja, he hecho por primera vez el primer crucigrama que Peko publicó en El País el 4 de mayo de 1976. Y debo decir que me he emocionado. Porque es lo que pasa con el pecado.

